Hoy en la puerta del baño me encontré con un operador y me dice: “Oiga acá no hay baños para los jefes, que raro en casi todas las empresas existen”. Mi respuesta fue no porque todos somos personas ¿Y por qué debería haber diferencias?
¿Se han puesto a pensar qué tan discriminadores y clasistas somos los chilenos? La verdad es que más de alguien podrá decir a quién le importa, si desde el tiempo de la Colonia que somos así, es parte de nuestra idiosincrasia. Ni siquiera nos damos cuenta y a veces no nos enteramos que otros opinan o te miran de manera despectiva, haciendo juicios de valor por simples apariencias.
Entonces vino a mi memoria la primera charla de un supervisor en mis primeros pasos por el mundo laboral: mira eres inteligente y bueno para la pega, pero tu vocabulario, tu estilo de vestir y tu pelo largo hacen que las personas piensen una cosa distinta de ti, si quieres triunfar y ganar más dinero debes mejorar tu imagen. Cambiar el look, no hablar con tantos garabatos, etc. Pero ¿qué pasa con los jóvenes? Si los adolescentes que buscan identidad, y algunos la encuentran en las extravagancias y para muchos de ellos, estos cambios significan venderse al sistema.
Si bien es cierto, se ven como casos aislados las discriminaciones que saltan a palestra pública, como el caso del niño discriminado en el Colegio Adventista de Las Condes.
No obstante, creo que el problema de la idiosincrasia criolla es mayor, ya que las discriminaciones clasistas son en todas direcciones, desde el que tiene más oportunidades, por el que tiene menos. Las auto marginaciones y acá que vengan que los sociólogos y nos expliquen:
¿Por qué a una sociedad moderna le cuesta tanto avanzar en estos temas? Como por ejemplo la igualdad de géneros. Me pregunto ¿Cuántos gerentes compartirán el almuerzo con sus trabajadores? ¿Cuántos trabajadores invitaran a los ejecutivos de la empresa a jugar una pichanga post horario laboral?
Mas allá de tu color de ojos, de tu forma y estilo de vestir, de las oportunidades que te dio la vida para adquirir herramientas para enfrentar el mundo, de tus ingresos, de tu familia, de tu condición social, política y /o cultural, sinceramente creo que debemos avanzar hacia un mundo mas humano, de mayor aceptación y tolerancia, donde nos miremos de manera horizontal, sin miedo, sin clasificar y encasillar al próximo por lo que sea y aceptar que al igual que nosotros, es persona y tiene el libre derecho a elegir lo que se le antoje.
sábado, 23 de abril de 2011
Un telespectador
Recuerdo que cuando niño siempre mi viejo llegaba a ver las noticias, era el minuto de enterarse del acontecer nacional, pero lo mejor era el día domingo, las noticias se convertían en el zapping de los goles de mi equipo favorito.
Más de alguna vez, tuve discusiones etéreas de los enfoques periodísticos y las líneas editoriales de cada canal y la única conclusión a que llegaba siempre, era el manejo comunicacional de masas y su excesiva violencia sensacionalista exhibida. Ante esto siempre he cuestionado las preguntas ¿tendrá alguna finalidad? ¿es sólo lo económico?
Hoy ya casi no veo las noticias en los canales tradicionales. Al hacerme el cuestionamiento, creo que el trasfondo es mucho mayor. En la actualidad, los noticieros centrales están desfasados en el tiempo y el espacio. Lo que se podría ejemplificar de la siguiente manera. Hace 50 años en el campo a los difuntos los velaban una semana para que la noticia corriera y todos sus familiares se pudieran despedir, hace 20 muchos esperaban los noticieros centrales para enterarse de lo ocurrido en el día. Hoy con hacer un clic en internet, esta la noticia segundo a segundo.
La inmediatez se ha convertido en la adrenalina y la dependencia de los consumidores de redes sociales. Para quienes somos asiduos, ya no sólo nos enteramos de una noticia, sino que a veces creamos noticias, también las comentamos, damos impresiones, nos reímos y burlamos muchas veces. Ello convierte a las redes sociales en un centro de información y comunicación. Como una tendencia creciente en cantidad de usuarios.
Pero no toda la información posee la veracidad de los hechos, por lo que en esta sociedad de la información, los periodistas se hacen imprescindibles para rescatar y profundizar los temas. A través de la interactividad, la investigación y la objetividad de las líneas editoriales. Cuya función ya fue cuestionada por Fernando Paulsen ¿Qué influencia tienen los medios de comunicación en la forma cómo los chilenos vemos los problemas que se presentan como noticias?
Algo que sinceramente extraño, que se hace o utiliza muy poco, es el enlazamiento a noticias complementarias para profundizar un tema. Hace 30 años atrás buscar mayor información era complejo, los telespectadores aun cuando nos cuestionáramos una noticia, faltaba la interacción de una contraparte. No dista de la realidad actual tal cual se señala en La Prensa Bicentenario de Patricia Alrringo. La visión no ha cambiado, y lo que más me llega en esta inmediatez es la mayoría de las personas o telespectadores queda segregado.
Luis Breull lo indica así en 49 horas de exceso y dolor, el periodismo televisivo pasa por una crisis de sentidos, profesionalismo, etc. Hoy la prensa compite contra la inmediatez de Internet con sensacionalismo, distorsionando dimensiones y alcances de la realidad.

Más de alguna vez, tuve discusiones etéreas de los enfoques periodísticos y las líneas editoriales de cada canal y la única conclusión a que llegaba siempre, era el manejo comunicacional de masas y su excesiva violencia sensacionalista exhibida. Ante esto siempre he cuestionado las preguntas ¿tendrá alguna finalidad? ¿es sólo lo económico?
Hoy ya casi no veo las noticias en los canales tradicionales. Al hacerme el cuestionamiento, creo que el trasfondo es mucho mayor. En la actualidad, los noticieros centrales están desfasados en el tiempo y el espacio. Lo que se podría ejemplificar de la siguiente manera. Hace 50 años en el campo a los difuntos los velaban una semana para que la noticia corriera y todos sus familiares se pudieran despedir, hace 20 muchos esperaban los noticieros centrales para enterarse de lo ocurrido en el día. Hoy con hacer un clic en internet, esta la noticia segundo a segundo.
La inmediatez se ha convertido en la adrenalina y la dependencia de los consumidores de redes sociales. Para quienes somos asiduos, ya no sólo nos enteramos de una noticia, sino que a veces creamos noticias, también las comentamos, damos impresiones, nos reímos y burlamos muchas veces. Ello convierte a las redes sociales en un centro de información y comunicación. Como una tendencia creciente en cantidad de usuarios.
Pero no toda la información posee la veracidad de los hechos, por lo que en esta sociedad de la información, los periodistas se hacen imprescindibles para rescatar y profundizar los temas. A través de la interactividad, la investigación y la objetividad de las líneas editoriales. Cuya función ya fue cuestionada por Fernando Paulsen ¿Qué influencia tienen los medios de comunicación en la forma cómo los chilenos vemos los problemas que se presentan como noticias?
Algo que sinceramente extraño, que se hace o utiliza muy poco, es el enlazamiento a noticias complementarias para profundizar un tema. Hace 30 años atrás buscar mayor información era complejo, los telespectadores aun cuando nos cuestionáramos una noticia, faltaba la interacción de una contraparte. No dista de la realidad actual tal cual se señala en La Prensa Bicentenario de Patricia Alrringo. La visión no ha cambiado, y lo que más me llega en esta inmediatez es la mayoría de las personas o telespectadores queda segregado.
Luis Breull lo indica así en 49 horas de exceso y dolor, el periodismo televisivo pasa por una crisis de sentidos, profesionalismo, etc. Hoy la prensa compite contra la inmediatez de Internet con sensacionalismo, distorsionando dimensiones y alcances de la realidad.
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