Desde un cierto tiempo a esta parte, en el sindicato al cual pertenezco se discute el ingreso a una Central de Trabajadores y la verdad es que uno se cuestiona, de que sirve pertenecer a una Central de Trabajadores hoy? Cuando cada día que pasa se van deslegitimando y no han tenido la capacidad de renovarse, de democratizarse y de dar una representación digna a los y las trabajadores chilenos y chilenas.
Alguien me dirá, si es que son Organizaciones Nacionales que negocian el sueldo mínimo, perdón que? Déjame decirte que han perdido todas las negociaciones, porque es el congreso es quien termina aprobando la propuesta del gobierno de turno. O sea no han sido más que una simple utilización del gobierno para decir que los trabajadores están representados, pero que en la práctica no influyen en las grandes decisiones. Y mientras tanto quienes perciben el sueldo mínimo viven sumergidos en la pobreza, con una impotencia por la desigualdad y segregacion social.
Alguien me refutara, ¿no has visto la convocatoria que tiene para el primero de mayo?, si es la misma que existió para el 21 de mayo y la misma que existirá para el 11 de septiembre, en otras palabras son siempre los mismos convocados, que no necesariamente están comprometidos con el debate del mundo laboral, ni tampoco insertos en la problemáticas de los trabajadores. No se visualizan propuestas o demandas de nuevas banderas de lucha, sino más bien se percibe desde la ciudadanía organizaciones que se quedaron en el pasado, viviendo del recuerdo de lo que alguna vez hicieron por Chile y se les agradece la lucha contra la dictadura. Pero eso ya paso y evolución de los trabajadores, no ha sido a la par de sus representantes.
Los daños de la representación indirecta: desde hace años, que esta demostrado que los acuerdo entre cuatro paredes deslegitiman la transparencia o cualquier objetivo importante y trascendente, porque la discusión a espalda y a escondida de sus representados deja una puerta abierta para el acomodo, el arreglo, la trampa y electoralmente hablando, la reelección y la perpetuidad en los cargos.
Frente a los padrones escondidos y la inminente deslegitimación de un proceso viciado, en desmedro de quienes son sus representados, es necesario evolucionar, lo que hace necesario exigir:
UN TRABAJADOR UN VOTO!! UNA TRABAJADORA UN VOTO!!
Mas y mejor democracia en pro de los trabajadores!! AHORA!!